Procesión fluvial del Señor de los Milagros recorrió el río Daule con fe y devoción
Sacerdotes en balsas y 30 canoas celebraron la eucaristía en el malecón de Ñaupe, uniendo a comunidades locales y visitantes.
El sábado 11 de septiembre de 2021, el río Daule fue escenario principal de una procesión fluvial en honor al Señor de los Milagros, también conocido como Cristo Negro. Siete sacerdotes, desplazándose en balsas, lideraron rezos y cantos junto a la comunidad, mientras unas 30 canoas con diez personas cada una custodiaban la embarcación principal que portaba la imagen religiosa, cumpliendo con el aforo establecido por el Comité de Operaciones de Emergencia (COE) cantonal para prevenir la propagación del COVID-19.
La comitiva navegó por el cauce bendiciendo los altares de 16 comunidades ribereñas habitadas por devotos. Los feligreses, entre ellos Laurentino Sevillano y Ángel Soledispa, quien llegó desde Guayaquil, expresaron sentir paz y gratitud divina durante el trayecto. La celebración incluyó la liberación de globos y petardos, culminando a las 11:50 en el malecón de la parroquia Ñaupe, bajo un sol intenso.
En la orilla, se celebró la misa con la presencia del arzobispo Omar Matheus, quien felicitó a las comunidades por su fe e invitó al arrepentimiento. La eucaristía fue oficiada por cinco sacerdotes que entregaron la comunión a hombres, mujeres y niños, como Luis Sarmiento, morador de Daule que celebraba su primera comunión. El evento concluyó con la venta de comidas típicas en el malecón.
La devoción al Señor de los Milagros tiene raíces históricas desde 1650, según inscripciones en el santuario. La imagen fue hallada en la ribera del río por el hacendado Isidro de Vienza y Mora, quien, ciego al momento del hallazgo, recuperó la vista al encomendarse a la representación de Jesucristo.