Foto: Prefectura del Guayas
Prefectura del Guayas prioriza preparación ante El Niño y crea Mesa Técnica de Seguridad
Marcela Aguiñaga Vallejo anunció la instalación de la mesa técnica, adquisición de kits sociales y cámaras con reconocimiento facial tras evaluar riesgos climáticos.
La Prefecta del Guayas, Marcela Aguiñaga Vallejo, estableció este miércoles 24 de mayo que la prevención frente a la llegada del Fenómeno El Niño es una prioridad absoluta para la administración provincial. Tras analizar estudios del Instituto Oceanográfico de la Armada (Inocar) y la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA), la primera autoridad provincial indicó que existe un 65 por ciento de probabilidad de que el fenómeno se manifieste con condiciones más agresivas que las registradas en 1982, lo que exige priorizar los planes de alerta temprana en los cantones identificados como vulnerables.
En materia de seguridad y control territorial, la prefecta confirmó su compromiso de constituir la Mesa Técnica de Seguridad una vez que se cuenten con los delegados de las Juntas Parroquiales y se instale el Consejo Provincial. Como parte de esta estrategia, anunció inversiones para dotar a las carreteras de la provincia de cámaras equipadas con tecnología de reconocimiento facial e identificación de placas, buscando fortalecer la vigilancia en las vías principales del Guayas.
Para mitigar los impactos sociales y económicos, la Prefectura está subiendo en el portal Compras Públicas la adquisición de kits de ayuda social y la identificación de albergues, además de mantener disponibles puentes Bailey para una instalación inmediata. Aguiñaga Vallejo también mencionó la posibilidad de otorgar subsidios de subsistencia a pequeños agricultores con menos de cinco hectáreas que pierdan sus cultivos, así como la reactivación del trabajo con GuayasTec y el programa Cuidando Vidas en los 25 cantones, como contamos en Estudiantes desfilaron por los 137 años de parroquialización de La Victoria.
La autoridad provincial expresó su preocupación por la gestión de la represa Daule-Pipa, señalando que las descargas de agua afectan directamente la producción de los pequeños agricultores. Ante esta situación, exigió a las autoridades competentes contar con un plan de contingencia real que incluya zonas de escape y financiamiento para albergues y vías dañadas, en lugar de depender únicamente de planes de compensación posteriores al desastre.