El comercio de Daule ha registrado un fuerte impacto negativo debido a las obras de construcción del puente Gonzalo Icaza Cornejo. Los comerciantes han expresado su descontento al señalar que el cierre parcial o total de sus locales ha sido una consecuencia directa de los trabajos en la vía, afectando significativamente la economía local y la dinámica comercial de la zona.
La situación ha generado protestas por parte de los sectores económicos y vecinos, quienes argumentan que las medidas de seguridad y el bloqueo de accesos han provocado que "todo el comercio cerró", tal como lo denunciaron en sus declaraciones. Esta paralización no solo afecta a los vendedores formales e informales, sino que también altera la movilidad y el acceso a servicios básicos para la población daulense.
La gestión de estas obras públicas, aunque necesarias para la infraestructura cantonal, ha generado un debate sobre la comunicación con la comunidad y las alternativas logísticas durante la ejecución. Los afectados piden soluciones inmediatas que permitan reactivar la actividad económica sin comprometer la seguridad vial ni los plazos de la obra.